¿CÓMO JUBILARME GRACIAS A MI STARTUP? (I)

Hoy nuestra compañera y amiga Mar Pomerol, nos deja el primero de los artículos de una serie muy interesante en la que nos cuenta qué es una startup y de qué manera nos puede ayudar a jubilarnos jóvenes y bien posicionados.




 

¿Qué es una startup?


Sin lugar a duda, una de las palabras americanas que ya forman parte de nuestro vocabulario latino es la palabra “startup”.


Grandes empresas que hoy participan y facilitan nuestro día a día, en su día fueron startups.

Así, asociamos la palabra “startup” con comodidad, mesas de Ping-Pong, Silicon Valley, coworking, cuellos altos, zapatillas y, lo más importante: un proyecto que nos va a jubilar.

Ahora bien, ¿qué se entiende por “startup”?

Con pleno respeto a la semántica, “startup” es una empresa emergente: los primeros pasos de ejecución de una idea. Esta idea, que en tu cabeza suena brillante, efectivamente, lo es, y la presentas al mundo.


Esta idea es brillante porque es un negocio escalable, es decir, permite hacer dinero rápido y fácil. Y esa facilidad y rapidez es posible gracias al componente característico de toda startup: el uso de la tecnología y la innovación en su aplicación.

En cualquier caso, y a pesar de las diferentes opiniones, se estima que una startup tiene 5 características diferentes:


Factor temporal: idear un producto que se cree o se sospecha que tendrá demanda en el mercado.


Factor crecimiento: la idea de la startup es que una vez creada, su demanda crezca velozmente, llegando a mucha gente en poco tiempo.


Factor novedad: los productos nunca se han visto antes.


Factor tecnología: a mayor novedad, más innovación y mejor escalabilidad.


Factor financiación: existen distintas formas de ingreso, denominadas rondas de financiación, en atención al perfil del inversor y cuantía.


Teniendo en cuenta esta base, ya estás preparado para su puesta en marcha. Como bien sabes, los inicios son muy complicados, así que, los primeros ingresos serán de un viable mínimo.


¿Cuántas fases debo pasar para poderme jubilar?

Pues, a grandes rasgos, se ha observado que las startups tienen cuatro fases distintas:


Fase de preconcepción: se empieza a hacer un “braim-storming” sobre qué hacer, qué debe ser, hacia dónde debe ir. Aunque sea de forma abstracta. Es la ideación.


Fase de concepción: se delimita y concreta el producto, se sabe cuál es, cuál es el público, se hace una previsión de demanda. Nace la idea concreta. El objetivo principal es poner en marcha la idea, por tanto, habrá un gran desarrollo del producto.


Fase de crecimiento: cuando un proyecto ha superado estas dos fases, se percibe como consolidado. Tiene un nicho de mercado y quiere expandirse. Lo más importante de esta fase es ser atractivo a los inversores externos, que cada año seas capaz de crecer más, que siempre puedas dar entrada a inversores sin que nunca quedes demasiado diluido como para perder el control. Sin lugar a duda, esta fase va a ser la más extensa y la que va a determinar el éxito de la siguiente.


Fase de venta: esta fase se da en caso de que la startup se vende a otros o es absorbida por una empresa. Y es en esta fase que, fruto del gran esfuerzo de las fases anteriores, te podrás jubilar.


En conclusión, si quieres jubilarte gracias a tu startup, necesitas tres elementos:


a) Una idea

b) Una base tecnológica

c) Innovación en la aplicación de la base tecnológica a la idea.


Si las mezclas igual de bien que mezclas los ingredientes de tu receta favorita, tendrás el éxito asegurado.


Continuaremos desgranando y describiendo este apasionante ecosistema en el siguiente artículo de esta serie de seis, que publicaremos cada viernes de las próximas semanas, la intención es que al final de la misma, hayas conocido e interiorizado las bases necesarias para la creación de tu proyecto.

Gracias por leerme.



Mar Pomerol

Abogada especializada en startups


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